Enero es el mes de los propósitos.
“Este año sí voy a mejorar mi inglés”.
Y casi siempre el error es el mismo:
más horas, más material, más gramática.
Un profesional no mejora por añadir más cosas.
Mejora cuando cambia **cómo entrena**.
Si este año quieres resultados distintos, necesitas un enfoque distinto.
La analogía: empresa, deporte y mentoring
1. Empresa
Cuando una empresa empieza el año, no dice:
“Vamos a hacer más cursos”.
Dice:
“¿Qué queremos conseguir este año?”
- mejorar reuniones
- comunicar con más claridad
- reducir errores
- ganar seguridad
Con el inglés debería pasar lo mismo.
El propósito no es estudiar más, sino **funcionar mejor**.
2. Deporte
En enero los gimnasios se llenan.
En febrero, se vacían.
¿Por qué?
Porque hay motivación, pero no sistema.
Un deportista que progresa no depende de las ganas del lunes 1 de enero.
Depende de un plan que se ejecuta incluso cuando no apetece.
Con el inglés ocurre exactamente igual.
3. Mentoring profesional
Un buen propósito no es “aprender más”.
Es detectar qué te frena y trabajar justo ahí.
Un mentor no empieza el año con teoría nueva.
Empieza con foco.
Qué significa ENTRENAR inglés (como propósito real de año nuevo)
Entrenar inglés no es añadir contenido.
Es decidir **qué vas a automatizar este año**.
1. Entrenar situaciones reales (no temas genéricos)
NO: “Este año estudiaré más temas”
SI: “Este año quiero moverme con soltura en estas situaciones”:
- empezar reuniones en inglés
- interrumpir sin parecer brusco
- ganar tiempo cuando me bloqueo
Ejemplos para entrenar:
- Can I jump in for a second?
- Let me think for a moment.
- What I mean is…
Este tipo de frases son un propósito útil:
o las dices con naturalidad… o no.
2. Repetir frases completas (no palabras sueltas)
NO: “Este año aprenderé más vocabulario”
SI: “Este año automatizaré frases clave”
NO:
- negotiate
- deadline
- agreement
SI:
- We need to renegotiate the deadline.
- We’re close to an agreement.
El propósito no es saber más palabras.
Es **no pensar cuando hablas**.
3. Corrección en tiempo real
NO: “Mientras me entiendan, vale”
SI: “Este año quiero sonar más claro”
Ejemplo:
- Alumno: I explained him the problem
- Entrenamiento: I explained the problem to him
Se corrige, se repite y se fija.
Eso es progreso medible.
4. Entrenar el bloqueo (no evitarlo)
Un propósito real no es “hablar perfecto”.
Es saber qué decir cuando te quedas en blanco.
Ejemplos:
- Sorry, let me rephrase that.
- What I’m trying to say is…
- I don’t have the exact figure right now, but…
Estas frases no motivan.
Funcionan. Y eso es lo que importa.
5. Medir el año por rendimiento, no por nivel
NO: “A final de año quiero ser B2/C1”
SI:
- hablar en reuniones sin tensión
- defender una idea con calma
- explicar problemas sin traducir mentalmente
Ese es un propósito que se nota en el trabajo real.
Conclusión
Si este año quieres que el inglés deje de ser una promesa recurrente, cambia el objetivo.
No más motivación.
No más listas infinitas.
Sistema.
Entrenamiento.
Repetición.
Porque el inglés no se aprende como un propósito bonito de enero.
Se entrena como una competencia profesional durante todo el año.